Introducción:
Podemos dominar la prueba de los 100 Km. gracias a un entrenamiento ben llevado. Aunque el volumen interviene de manera prioritaria, no nos podemos olvidar tampoco de incluir algunas sesiones de calidad que impidan una cierta 'dieselización' de nuestra manera de correr. Será también imprescindible intercalar de vez en cuando una semana muy aligerada para no romper el delicado equilibrio entre la forma óptima y sobreentrenamiento.
A continuación presentamos un plan de entrenamiento dividido en mesociclos de 4 semanas, y que debería ser seguido al menos durante unos 4 meses, para obtener los mejores resultados. La Salida Larga:
A causa de la importante carga de entrenamiento que se debe asimilar, necesitamos reducir al máximo los posibles efectos traumáticos de la Salida Larga. Eso lo lograremos espaciando su frecuencia, alternándola con una sesión mixta que integre la carrera y la bicicleta. También podremos efectuar entrenamientos largos aprovechando carreras populares de distancias largas y Trails, que permitirán retrasar el umbral de fatiga normal, que aparece hacia los 55-60 Km. en los corredores experimentados. Lo ideal serán pruebas de 40-50 Km. por caminos y que nos obliguen a esfuerzos de unas 6-8 horas de duración, en las que nos encontraremos con exigencias fisiológicas similares a las de un 100 Km. Al mismo tiempo nos serán útiles para probar nuestra estrategia de avituallamiento. Si es posible, recomendamos integrar un Trail largo cada 6-7 semanas, seguido de dos semanas de recuperación y regeneración, tras las que reiniciaremos un ciclo de entrenamiento normal. La púltima prueba se debería hacer no más tarde de 7-8 semanas antes del 100 Km.
Mantenimiento de la Velocidad: Es muy importante no perder la velocidad en nuestra planificación Ultra. Para ello deberemos conservar durante nuestro entrenamiento semanal una sesión de VMA (Velocidad Máxima Aeróbica) y otra de Umbral Anaeróbico. Ello nos permitirá no sólo ir más rápido en los 100 Km., sino también en otras pruebas de menor distancia. Como entrenamiento de la VMA recomendamos como menos traumática, la conocida como Sesión 30/30, que consiste en alternar 30 segundos rápidos y 30 segundos lentos. Sesión de Pesas: Indispensable para mantener una estática correcta y limitar el frecuente riesgo de ciática en los corredores de distancias largas. Bastarán 1-2 ejercicios por grupo muscular (piernas, pecho, espalda, hombros, abdominales) a efectuar con un peso lo suficiente moderado como para permitir 12-15 repeticiones. De esta manera no provocaremos demasiada hipertrofia, que nos provocaría un aumento excesivo de masa muscular y por lo tanto de peso, pero si aumentaremos nuestra resistencia muscular.
sábado, 10 de abril de 2010
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